Tatuajes de parejas
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Hay vínculos que merecen algo más que palabras. Cuando dos personas comparten una historia —da igual si es amor, amistad, sangre o tribu elegida— a veces necesitáis un símbolo que lo cuente sin abrir la boca. Los tatuajes para dos son precisamente eso: un gesto en la piel que habla de vosotros, de lo que habéis vivido juntos, de lo que seguís construyendo cada día.
Pero aquí viene lo importante: nuestros diseños no son para siempre. Son tatuajes temporales hechos con jagua natural, una tinta vegetal de color azul profundo que se desvanece en 10-15 días. Sin agujas, sin dolor, sin arrepentimientos. Podéis probar ese matching tattoo que lleváis meses queriendo haceros, celebrar un momento especial o simplemente expresar lo que sentís ahora mismo, sabiendo que vuestra piel volverá a estar limpia cuando lo decidáis.
Para quiénes son estos tatuajes (spoiler: para muchos más de los que piensas)
Cuando decimos "tatuajes para dos", no estamos hablando solo de parejas. Hablamos de cualquier dúo que tenga algo que contar. Y si alguno de estos casos te suena, esta colección es para ti.
Parejas: lo vuestro no necesita etiquetas
Novios, maridos, mujeres, amores libres, relaciones que no caben en ninguna casilla… Si compartís algo real, un tatuaje de pareja temporal puede ser la forma perfecta de celebrarlo. Sin la presión de que sea para siempre, sin el miedo a arrepentiros si las cosas cambian. Solo vosotros dos, un símbolo y el presente. Si buscas ideas más específicas para relaciones románticas, echa un vistazo a nuestros tatuajes de parejas.
Mejores amigas: porque la amistad también es amor
BFF, soul sisters, la amiga que te conoce desde el colegio o la que apareció en tu vida adulta y se quedó para siempre… Los tatuajes para amigas son una declaración de que no hace falta compartir sangre para ser familia. Dos símbolos que se complementan, dos mitades de una misma frase, dos diseños iguales en lugares diferentes: hay mil formas de decir "tú me entiendes como nadie".
Hermanas y hermanos: lazos que no se rompen
A veces compartís genes, a veces solo apellido, a veces ni eso. Lo que importa es que os habéis criado juntos, os conocéis en vuestras peores versiones y seguís ahí. Los tatuajes para hermanas (o hermanos, o hermano-hermana) pueden ser desde súper discretos hasta bastante evidentes. Fechas de cumpleaños, símbolos que solo vosotros entendéis, diseños que se complementan cuando juntáis las manos… Todo vale.
Madre e hija: generaciones que se encuentran
Hay madres e hijas que son como amigas, otras que tienen una relación más formal pero igualmente profunda. Sea cual sea vuestro caso, un tatuaje temporal puede ser ese gesto que marca un antes y un después. Quizá para celebrar un cumpleaños especial, quizá porque simplemente os apetece, quizá porque queréis probar antes de dar el salto al tatuaje permanente.
Primos, tíos, abuelas… la familia extendida
No todo es nuclear. A veces tu persona favorita del mundo es tu primo con el que te criaste, tu tía que te entiende mejor que tu madre, tu abuela que es tu cómplice. Los tatuajes para dos personas no discriminan: si tenéis un vínculo especial, lo podéis llevar en la piel.
Compañeros de viaje, de proyecto, de vida
Hay duetos que se forman en las circunstancias más inesperadas. Dos personas que se conocieron viajando y decidieron seguir juntas. Dos emprendedores que montaron algo desde cero. Dos artistas que crean mejor cuando están juntos. Si vuestra historia es única, vuestro tatuaje también puede serlo.
Estilos que funcionan: del minimalismo al statement
Matching tattoos: idénticos pero vuestros
Los matching tattoos son diseños idénticos que ambos lleváis en el mismo lugar (o en lugares diferentes, como prefiráis). Un corazón pequeño en la muñeca. Un símbolo del infinito en el tobillo. Una palabra significativa en el antebrazo. La gracia está en la sincronía: cuando os veis, os reconocéis. Son perfectos si os va lo directo, sin florituras, sin necesidad de que nadie más lo entienda.
Tatuajes complementarios: juntos sois completos
Los tatuajes complementarios son esos diseños que por separado tienen sentido, pero juntos cuentan la historia entera. Llave y candado. Sol y luna. Dos mitades de una mariposa. Piezas de puzzle que encajan. Media frase aquí, media frase allá. Este estilo es perfecto si os gusta la idea de que vuestro tatuaje solo "funciona" cuando estáis juntos. Simboliza dependencia, complementariedad, el hecho de que uno sin el otro estáis incompletos (o al menos, diferentes).
Diseños coordinados pero diferentes
No hace falta que sean iguales para que digan lo mismo. Podéis elegir símbolos que se relacionan pero que no son idénticos: tú te tatúas un ancla, ella un barco. Tú llevas la luna, él lleva las estrellas. Tú eliges la versión minimalista, ella prefiere algo más elaborado. Al final, lo que importa es la intención compartida, no la réplica exacta.
Símbolos universales con toque personal
Hay diseños que todo el mundo conoce (corazones, infinitos, flechas, coordenadas) pero que podéis hacer vuestros con pequeños detalles. Añadid una inicial, una fecha, un color diferente, un tamaño específico. Así el símbolo sigue siendo reconocible pero con vuestra firma personal.
Diseños que nunca fallan (y por qué funcionan)
Corazones: el clásico que siempre dice algo
Sí, son básicos. Y no, eso no es malo. Un corazón pequeño en la muñeca, un corazón compartido (tú llevas una mitad, ella la otra), un corazón con detalles que solo vosotros entendéis… Los corazones funcionan porque son universales pero a la vez personales. Si queréis explorar más opciones con este símbolo, nuestra colección de tatuajes de corazón tiene cientos de versiones.
Infinito: porque lo vuestro no tiene fecha de caducidad
El símbolo del infinito es perfecto para representar continuidad, eternidad, promesas que trascienden el tiempo. Funciona especialmente bien en versión minimalista: un trazo fino en el lateral del dedo, en la nuca, en el tobillo. Podéis haceros el mismo infinito o añadir iniciales entrelazadas. También hay versiones más elaboradas con flores, nombres, fechas… Depende de lo discreto (o evidente) que queráis ser.
Coordenadas: ese lugar que lo cambió todo
Donde os conocisteis. Donde vivisteis juntos por primera vez. Donde pasó algo que os marcó. Las coordenadas geográficas son uno de esos tatuajes que parecen abstractos para quien no sabe, pero que para vosotros lo dicen todo. Quedan geniales en el antebrazo, la costilla o la parte alta del muslo. Y si queréis añadir contexto, podéis combinarlas con un símbolo pequeño: una brújula, un corazón, un avión…
Fechas: momentos que merecen ser recordados
El día que os conocisteis. El cumpleaños de la otra persona. La fecha en que pasó algo importante. Los números tienen esa capacidad de condensar historias enteras en unos pocos dígitos. Podéis elegir cifras árabes, romanas, o incluso código morse si queréis algo más críptico. La ubicación ideal depende del tamaño: fechas cortas quedan bien en dedos o muñecas, fechas más largas necesitan antebrazo o costilla.
Iniciales: discretas pero tuyas
Una letra puede decir mucho. Tú te tatúas su inicial, ella se tatúa la tuya. O ambos os hacéis las dos letras juntas. Las iniciales son perfectas si buscáis algo súper minimalista que pase desapercibido en el día a día pero que tenga un significado profundo para vosotros. Quedan geniales en dedos, detrás de la oreja, en la muñeca o el tobillo.
Sol y luna: opuestos que se atraen
Uno es el día, la otra es la noche. Uno trae energía, la otra trae calma. Los tatuajes de sol y luna son perfectos para duetos que celebran sus diferencias en lugar de intentar borrarlas. Funcionan especialmente bien como tatuajes complementarios: tú llevas el sol, ella lleva la luna. Cuando juntáis las manos (o los brazos, o lo que sea), la imagen cobra sentido completo.
Puzzle: porque encajáis
Dos piezas que por separado son formas abstractas, pero juntas forman un todo. Los tatuajes de puzzle son uno de los grandes clásicos entre amigos y parejas. Pueden ser súper literales (dos piezas de puzzle reales) o más simbólicos (dos formas que se complementan). La clave está en que cada uno lleva una mitad, y solo cuando os juntáis se ve la imagen completa.
Llave y candado: confianza compartida
Uno de vosotros tiene la llave, el otro tiene el candado. El mensaje es claro: acceso exclusivo, confianza mutua, la idea de que uno "abre" al otro. Es un diseño especialmente popular entre parejas, pero también funciona para amistades muy íntimas o relaciones madre-hija. Podéis hacerlo en versión minimalista (solo los contornos) o más elaborado (con detalles, sombras, estilo vintage…).
Frases compartidas: cuando las palabras importan
Media frase aquí, media allá. O la misma frase en diferentes sitios. O una palabra clave que resumo todo lo que sois juntos. Las frases para tatuajes pueden ser desde citas literarias hasta apodos privados que nadie más entiende. Lo importante es que resuenen con vuestra historia. Pueden ir solas o acompañadas de un símbolo pequeño que refuerce el mensaje.
Dónde llevarlo: zonas que cuentan historias diferentes
No es lo mismo un tatuaje que enseñas cada día que uno que guardas para ti. La ubicación cambia el carácter del diseño y también su significado.
Muñecas: visible pero discreto
Los tatuajes en las muñecas están constantemente a la vista (tuya y de quien te mire). Son perfectos para diseños pequeños que queréis llevar como recordatorio diario: un corazón minúsculo, un infinito, una inicial, una fecha corta. Quedan bien tanto en la parte interna (más íntimo) como en la externa (más statement).
Dedos: el guiño cómplice
Los tatuajes en los dedos son sutiles pero potentes. Un anillo temporal (especialmente popular entre parejas), una letra, un símbolo muy pequeño… La ventaja es que podéis ocultarlos con facilidad (basta cerrar el puño) pero cuando los enseñáis, tienen impacto. Eso sí: en los dedos los tatuajes temporales duran menos porque esa zona se lava mucho y roza más.
Tobillos: coqueto y estacional
Los tatuajes en los tobillos son perfectos para el verano, cuando lleváis sandalias, vais a la playa o simplemente os apetece enseñar un poco más de piel. Son discretos en invierno (cubiertos por calcetines y pantalones) y protagonistas en verano. Funcionan especialmente bien con diseños pequeños y delicados: flores, símbolos minimalistas, palabras cortas.
Antebrazo: espacio para el detalle
Si vuestro diseño tiene varios elementos (coordenadas + símbolo, frase larga, diseño con matices), el antebrazo os da el lienzo que necesitáis. Es visible cuando lleváis manga corta, se cubre fácilmente cuando no queréis enseñarlo, y admite tanto diseños horizontales como verticales. Versátil y cómodo.
Nuca y detrás de la oreja: íntimo y sorprendente
Estos son los tatuajes que solo ven las personas que están cerca de ti. Los tatuajes en la nuca se esconden bajo el pelo y aparecen cuando te recoges la melena o te haces una coleta. Los que van detrás de la oreja son aún más discretos: solo se ven si te apartas el pelo o si alguien se fija mucho. Perfectos para símbolos pequeños, iniciales, diseños minimalistas.
Clavícula y costillas: elegancia en zona delicada
Los tatuajes en la clavícula tienen ese aire delicado y elegante que funciona especialmente bien con palabras, fechas o símbolos alargados. Las costillas son más íntimas (solo se ven en situaciones específicas) y perfectas para frases largas o diseños que necesitan orientación vertical.
Hombros y brazos: para diseños que hablan más alto
Si queréis que vuestro tatuaje tenga presencia, los hombros y la parte superior del brazo son ideales. Admiten diseños más grandes, más elaborados, con más elementos. También son zonas que se enseñan en verano y se cubren en invierno, así que tenéis control sobre cuándo los mostráis.
Por qué jagua (y no esas calcomanías que se despegan en la ducha)
Vamos a ser claros: no todos los "tatuajes temporales" son iguales. La mayoría de lo que encuentras por ahí son simples pegatinas que se pegan en la superficie de la piel, brillan como papel de regalo y se caen al primer roce con la toalla. Los nuestros funcionan de otra manera.
Qué es la jagua y por qué es diferente
La jagua es un extracto vegetal que proviene del fruto de Genipa americana, un árbol que crece en las selvas tropicales de Sudamérica. Las comunidades indígenas la han usado durante siglos para pintarse el cuerpo en ceremonias y rituales. El resultado es un color azul profundo, casi negro, que se asemeja mucho a un tatuaje real pero sin agujas, sin dolor, sin permanencia.
Cuando aplicas jagua sobre la piel, no se queda en la superficie: penetra en la primera capa de la epidermis (la más superficial) y se va desarrollando durante las siguientes 24-36 horas hasta alcanzar su tono más oscuro. Luego, con el tiempo y la regeneración natural de tu piel, va desvaneciéndose gradualmente en 10-15 días.
Vegana, natural, segura
Sin ingredientes de origen animal. Sin químicos agresivos. Sin PPD (la sustancia que a menudo genera reacciones alérgicas en la "henna negra" comercial). Todos nuestros productos están certificados según las normativas europeas de seguridad cosmética. Puedes llevarlos con tranquilidad sabiendo que lo que toca tu piel es tan seguro como natural.
Resistencia real: agua, playa, gimnasio
No se despega con el agua. No pierde color con el sudor. No se corre si te duchas o vas a la piscina. Una vez que la jagua se ha desarrollado completamente (después de 24-36 horas), se comporta como un tatuaje real. Puedes vivir tu vida normal —entrenar, nadar, trabajar, salir de fiesta— sin preocuparte de que tu tatuaje desaparezca o se estropee.
Momentos perfectos para tatuarse (sin que sea para siempre)
Aniversarios: marcando el tiempo juntos
Un año, cinco, diez… Los aniversarios merecen ser celebrados. Un tatuaje temporal puede ser ese gesto que transforma una cena normal en un recuerdo especial. No hace falta esperar a cifras redondas: cada mes cuenta cuando significa algo para vosotros.
San Valentín: más allá de flores y bombones
El 14 de febrero es la fecha clásica, pero vuestro San Valentín puede ser cualquier día del año. Si queréis ideas específicas para esta ocasión, echa un vistazo a nuestros tatuajes para San Valentín. Un corazón compartido, un infinito coordinado, dos diseños que dialogan entre sí… Estos gestos dicen más que cualquier regalo convencional.
Bodas y pedidas: el detalle que nadie espera
Cada vez más parejas eligen tatuajes de boda temporales como complemento a las alianzas tradicionales. Un anillo en los dedos que aparece en las fotos, unas coordenadas en la muñeca, una fecha en la clavícula… Son detalles que convierten ese día en algo aún más especial. Si te interesa esta idea, explora nuestra colección de tatuajes de boda.
Viajes juntos: el recuerdo que lleváis con vosotros
Ese viaje que os cambió. Esas vacaciones que recordaréis siempre. Aplicaros un tatuaje temporal en el destino puede ser el recuerdo perfecto: las coordenadas del lugar, un símbolo local, una palabra en el idioma de ese país. Cuando volváis a casa, ese tatuaje seguirá contando la historia durante unos días más.
Momentos difíciles superados juntos
A veces el vínculo más fuerte se crea en las situaciones más duras. Dos personas que pasaron juntas por una enfermedad, una pérdida, una crisis… Cuando salís al otro lado, un tatuaje puede ser esa marca simbólica que dice "lo logramos, estuvimos ahí el uno para el otro". No hace falta explicárselo a nadie más; es vuestro.
Sin motivo especial (porque el día a día también cuenta)
No hace falta esperar a una fecha señalada. A veces simplemente os apetece, y punto. Aplicar un tatuaje juntos puede ser un plan para una tarde cualquiera: elegís el diseño, os lo ponéis mutuamente, dejáis que se desarrolle mientras cenáis o veis una peli. Sencillo, íntimo, vuestro.
Cómo elegir vuestro diseño (sin volverse locos en el intento)
Paso 1: Definid qué queréis contar
Antes de elegir el diseño, preguntaos: ¿qué representa vuestro vínculo? ¿Es protección mutua? (ancla, escudo). ¿Es complementariedad? (piezas de puzzle, llave-candado). ¿Es crecimiento conjunto? (árboles, plantas). ¿Es pasión? (fuego, corazones). Una vez que tengáis claro el concepto, el diseño saldrá solo.
Paso 2: Decidid el nivel de visibilidad
¿Queréis que todo el mundo lo vea o preferís que sea un secreto entre vosotros? Esto determinará la zona del cuerpo. Visible = muñecas, antebrazos, tobillos. Discreto = dedos, nuca, costillas, detrás de la oreja.
Paso 3: Consensuad el estilo
¿Matching exacto o diseños complementarios? ¿Minimalista o elaborado? ¿Con color o solo negro? ¿Grande o pequeño? No hace falta que estéis de acuerdo en todo, pero sí en la dirección general. Si uno quiere algo súper discreto y el otro algo llamativo, buscad el punto medio que funcione para ambos.
Paso 4: Probad sin compromiso
Esta es la gran ventaja de los tatuajes temporales: podéis probar. Si tenéis dudas entre dos diseños, haceos los dos (en días diferentes) y ved cuál os convence más. Si no estáis seguros del tamaño, aplicadlo y vivid con él unos días. Si estáis pensando en haceros el mismo diseño permanente en el futuro, esto es vuestro ensayo general.
Por qué estos tatuajes son diferentes (y por qué importa)
No son calcomanías: se integran en tu piel
Ya lo hemos dicho, pero vale la pena repetirlo: la jagua no se pega en la superficie. Penetra en la primera capa de la epidermis y se comporta como un tatuaje real. El resultado es mate, natural, sin ese brillo artificial que delata las pegatinas baratas. Si alguien te pregunta si es real, tendrás que explicar que es temporal porque visualmente no se nota la diferencia.
Duración honesta: 10-15 días de verdad
No prometemos "hasta 3 semanas" con asterisco pequeño que luego resulta ser una mentira. Nuestros tatuajes duran entre 10 y 15 días dependiendo de tu tipo de piel y de los cuidados que les des (hidratar la zona, evitar exfoliantes agresivos). Es tiempo suficiente para disfrutarlos, llevarlos en fotos, presumir de ellos… y luego dejar que se desvanezcan naturalmente.
Aplicación en casa: sin cita, sin esperas
No necesitáis ir a ningún sitio. El proceso es tan simple como limpiar la zona, colocar el diseño sobre la piel, humedecer con una esponja húmeda durante 30 segundos, retirar el papel y dejar secar. En 24-36 horas el color alcanza su máxima intensidad. Podéis hacerlo juntos, convertirlo en un pequeño ritual, aplicároslo mutuamente… Es parte de la experiencia.
Precio accesible: probáis sin arruinaros
Un tatuaje permanente de pareja puede costar cientos de euros. El nuestro, unos pocos. Podéis permitiros probar, cambiar, repetir… sin que vuestro presupuesto sufra. Es arte corporal accesible que no requiere grandes inversiones ni decisiones irreversibles.
Encontrad vuestro símbolo y contad vuestra historia
Cada dúo es un universo. Tenéis vuestros códigos, vuestras bromas internas, vuestros momentos que nadie más entiende del todo. Los tatuajes para dos son una forma de traducir todo eso en algo visual, algo tangible, algo que podéis llevar con orgullo (o en secreto, como prefiráis).
No hace falta que sea eterno para que sea significativo. A veces los gestos más bonitos son precisamente los que no duran para siempre, los que se desvanecen dejando solo el recuerdo y las fotos. Y cuando ese tatuaje desaparezca, siempre podéis volver a aplicarlo… o elegir uno nuevo que represente la etapa en la que estéis entonces.
Porque los vínculos evolucionan, las historias se escriben día a día, y vuestros tatuajes también pueden acompañar ese movimiento.
Explorad la colección, elegid vuestro diseño y dejad que vuestra piel cuente lo que sentís. Sin agujas, sin dolor, sin arrepentimientos. Solo vosotros dos y un símbolo que habla por sí solo.


















